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Donde la vida te de limones

La vida no debería de ser solo eso, debemos gozarla, bailar con ella todos los días, con locura, con amor, pero sobre todo con paz y tranquilidad de que las cosas siempre van a estar bien.

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Lic. en Nutrición, escritor y asesor de capacitación por la Secretaria de Previsión Social.

La vida no es fácil, y puede cambiar drásticamente de un momento a otro, por la misma entropía, el universo, caos, accidentes o simplemente decisiones qué se tienen que tomar en el día a día.

La realidad es que la vida sistémica donde esta conglomerado la
mayoría de la población, o por lo menos en este país, no está diseñada para que sea llena de felicidad y disfrutar constantemente todo, de echo esta diseñada de una manera muy compleja donde el batallar, el trabajar el vivir al día si es la constante más medible qué existe.

Me encantaría que la vida de todos conectara con armonía, abundancia, con los trabajos y anhelos de sus sueños, pero las realidades no van por ahí, las realidades marcan el como se tiene que esforzar uno día a día, mañana con mañana, noche tras noche, simplemente para tener lo básico.

La vida no debería de ser solo eso, debemos gozarla, bailar con ella todos los días, con locura, con amor, pero sobre todo con paz y tranquilidad de que las cosas siempre van a estar bien.

Dentro de todas las problemáticas qué pueden presentarse en la vida de las personas, creo que lo que más importa es la felicidad personal, algo que si bien no lo tenemos diariamente, tratamos de construir momentos y recuerdos que sean únicos e
irreemplazables de felicidad.

Todos estos momentos están dados normalmente por las personas que nos rodean, por momentos llenos de calidad, calidez, y sobre todo, paz y tranquilidad, claro que no hago menos el factor económico que la realidad es que es
importantísimo socialmente hablando.

Pero que curiosamente eso si deja de tener un valor en
algún punto y lo demás, no tiene valor calculable, son cosas intangibles, qué nadie debería perder nunca.

Quizá no podamos cambiar muchas situaciones que nos arrojo la vida solo por nacer, pero si podemos elegir qué hacer con esa vida, que sentido darle, donde vivirla, con quien vivirla y hacer que sepan a algo los días, a quien amar, a quien procurar nuestra felicidad, con quien conectar y hacer que esta pequeña postal de vida, sea un momento más ameno.

Al final la vida pasa, el tiempo se va y son de las pocas cosas qué ya nunca vuelves a tener en tus manos.

Dejemos de ser víctimas y victimarios que lo que si podemos hacer todos, es decidir que tipo de vida queremos, y disfrutar al máximo el día a día incluso con todas las limitaciones qué
puedan existir, por que si no, de que sirve vivir?

David Toache
Escritor, asesor de capacitación

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